Ideas que afectan.
Recuerdos que penetran mi mente memoria. Ideas que pueden parecer
inofensivas, pero logran consumir todas las fuerzas y esperanzas. Miento, como
escudo o protección. Me escondo tras una armadura, un muro creado por el
subconsciente protegido al espíritu inofensivo. Un recuerdo que comienza como
una idea lejana, pero importa tanto que nos deja sin aire, sin respiración.
Piensas en el instante preciso que tu vida cambio, te volviste el espíritu
dominado por el viento y emociones abstractas. Las ideas crean temor, una idea
de temor que retoma el pasado y lo vuelve el presente, el futuro. Ideas que
desenlazan en una mirada incomprendida por la sociedad. Una mirada que desea
ser aceptada más no rechazada por el dolor que esconde detrás. Una historia, un
hecho, un acto, un respiro, un movimiento, una mirada que cambio la existencia
y destino dentro del mundo. Ideas que prometen nunca volver, más llegan a hacer
presencia para recordar lo que uno más a tratado de borrar de la memoria. Ideas
que duelen, que llegan, creando una o dos lágrimas que brotan hasta
desvanecerse en el olvido. Ideas que recuerda quien soy, y porque me abstraigo
y detengo ante oportunidades únicas. Ideas, Ideas, una simple idea. Un
instante, una década, un suspiro que modifico el existir del mundo conocido.
Una sensación y conexión no conocida, que crece en el corazón y sobresale sobre
lo valorado e estimado. Un respirar, un observar, creando una mentira para
tapar con tela blanca la realidad debajo. Ideas que no permiten llorar o reír, pero
permiten pensar y meditar, jugar con la mente y cuerpo confundido. Modifica.
Ideas que carcomen mi alma y espíritu.
Comentarios
Publicar un comentario