Un instante que cambio todo.
Una lucha, una guerra, destruyendo el ideal de un niño
pequeño. Tomando su entorno, su deseos de algo para transformarlo en algo
completamente no natural. Observa y analiza, tocando y oliendo su alrededor,
algo no comprendido, algo nunca antes vivido.
Se pregunta e intenta analizar que significa el cuerpo desnudo que
encuentra enfrente suyo, porque no se mueve, no se oyen sus latidos y por
sobretodo porque la energía antes sentida de ese cuerpo hacia él no la vuelve a
sentir y volverá a sentir nunca más en su vida. Pierde una conexión, un
sentimiento, un aliento. Porque un cuerpo perfumado a rosas ahora huele a nada,
un olor que no significa nada para. Un olor un poco desagradable pero que aún
así no transmite nada. Una nada que toma
el corazón del niño y juega con él, se complace con él, aplastándolo y
modificándolo, cambiándolo. Una nada que se entiende poco a poco, una nada que
para el niño será su todo dentro de unos segundos. Piensa y analiza el porqué
de esto, si el universo conspiro en contra de él, de su vida. SI el karma
existe y por el portarse mal antes hizo lo que hizo. Se pregunta si el robo en
el centro comercial, los juegos “inocentes” han afectado su vida hasta este
momento. No entiende ni comprende el porqué de esto. Quiere adentrar en su subconsciente
y navegar en los pensamientos, carcome su mente con ideas innecesarias de
culpabilidad hacía el cuerpo desnudo en frente suyo. Su única salida es el
shock, cerrar sus sentimientos y emociones por no poder entender lo sucedido al
frente suyo, cerrar sus ideales, sus razones de vivir. Entrar en un estado de
shock, de no comprender su entorno, su vida su alrededor. Solo piensa en lo
visto de pequeño, en como su padre entrega la vida de su hijo para salvar al
mundo, pero acaso si un hijo entrega la vida de su madre ¿Ella salvara al
mundo?, su espirito tocara corazones y sanara por sobre todas las cosas, o solo
se convertirá en polvo y ceniza, solo se pondrá cada vez más frio y
arrugado. No comprende pero necesito
tiempo, tiempo para adentrarse en un universo paralelo creado por su
subconsciente para escapar del dolor, un universo paralelo que el llorar no sea
mal visto por la sociedad y poder tomar fuerza para continuar con su vida. Agarra una piedra y con un grito la lanza al
soldado al frente suyo, un grito con una fuerza y un espíritu inigualable, el
soldado perplejo, no puede ni decir una palabra sino pensar que ha dejado
huérfano a otro niño más en esta guerra injusta por los ideales equivocas. Solo
piensa en su familia y el dinero que necesita para alimentarlos y regresar con
vida para amarlos. Pero vivirá siempre con la imagen del niño aventándole una
piedra con un grito feroz y tenebroso, que le partió el corazón, esperando que
se olvide de su cara para siempre y de su existir, que no sienta rencor hacia
el, sino hacia la situación, la guerra, que fue creada por un gobierno deseoso
de poder, que su encuentro fue el destino y este momento cambiara su vida para
siempre.
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